EP161 La casa intermitente: cómo adaptar tu hogar a una vida que no es continua

Episodio 161 del podcast En casa con María, presentado por María Leániz, organizadora profesional y fundadora de Atelier del Orden. En él hablamos de la casa intermitente: cómo adaptar tu hogar a una vida que no es continua.
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EP161 La casa intermitente: cómo adaptar tu hogar a una vida que no es continua
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En este episodio, quiero presentar un término que he acuñado tras años de trabajo con clientes: la ‘Casa Intermitente’. Un concepto propio de Atelier del Orden para definir esas viviendas que habitamos a medias y que requieren una lógica de organización distinta.

Soy María Leániz, organizadora profesional y fundadora de Atelier del Orden. Y hoy te hablo de un fenómeno cada vez más extendido en nuestra sociedad. Una casa intermitente es una vivienda que no se habita de forma continua. Un hogar en el que se entra y se sale de forma irregular, en el que hay días de uso intensivo y otros en los que prácticamente no ocurre nada.

No es una forma de habitar los espacios completamente nuevo. Lo que sí es nuevo es la frecuencia con la que ocurre. Si miramos los datos, vemos que el uso intermitente de la vivienda es mucho más habitual de lo que pensamos.

Según el Instituto Nacional de Estadística, el último censo sitúa en torno a 2,5 millones las viviendas que no se usan como residencia habitual, sino de forma temporal o esporádica.

Y a eso hay que añadir algo más importante todavía: incluso las viviendas principales están empezando a funcionar así. Porque la vida ya no es continua.

Desde la sociología urbana se lleva tiempo hablando de esto, aunque no con este nombre. Se habla de movilidad cotidiana, de vidas fragmentadas, de trayectorias residenciales. La idea de fondo es muy clara: ya no vivimos igual todos los días.

Hay semanas en las que estamos mucho en casa. Otras en las que apenas estamos. Días intensos, días vacíos, días a medias. Y las casas, en cambio, siguen pensadas para otra cosa. Para un uso continuo. Lineal. Previsible.

Como si todos los procesos —cocinar, lavar, guardar, reponer— ocurrieran siempre de principio a fin. Pero en una casa intermitente, eso no pasa.

Y aquí es importante hacer una distinción muy clara.

Cuando hablo de casa intermitente no estoy hablando solo de segundas residencias. Ese es solo uno de los casos.

Una casa intermitente puede ser la casa de alguien que se va todos los fines de semana fuera y vuelve el domingo por la noche.

Puede ser una casa en la que la rutina cambia constantemente. Semanas tranquilas, semanas caóticas, días en los que todo se usa y otros en los que nada se toca.

Parejas en las que uno de sus miembros vive fuera y vuelve a casa solo los fines de semana. O parejas en las que uno vive en el extranjero y el otro se desplaza a visitarle prácticamente todos los fines de semana y vacaciones.

Y sí, también puede ser una segunda residencia. De hecho, en España cerca de 3 millones de personas tienen una segunda vivienda, según datos del Instituto Nacional de Estadística.

Pero lo importante no es el dato. Lo relevante es entender que no estamos hablando de un tipo de vivienda, sino de un tipo de uso.

No es dónde está la casa ni cuántas casas se poseen. Es cuál es el estilo de vida que se desarrolla en esa casa. Cómo y cuánto de habitada está ese hogar.

Si me vas siguiendo en este concepto de ‘casa intermitente’ es posible que te des cuenta de que la tuya en ocasiones lo es. Si es así, habrás visto que una casa intermitente da lugar a unos cuantos problemas. O, más que problemas, dificultades cotidianas.

De todo ello te hablo en este episodio de «En casa con María».

También de algo que no solemos decir de la casa intermitente, y es el peaje emocional que pagamos. Cuando nuestra vida se divide en dos o tres escenarios, nuestra identidad también se fragmenta.

¿Te ha pasado alguna vez que buscas tu libro favorito y recuerdas con frustración que está ‘en la otra casa’? ¿O que vas a vestirte y te das cuenta de que el cinturón que completa tu outfit se quedó en la maleta o en el otro armario?

Me encantará leer en comentarios lo que te ha parecido este tema que hoy te traigo. Gracias por acompañarme un episodio más. Te espero cada primer sábado de mes.

Te mando un fuerte abrazo.

María